Wall Street expectante, se resiste a creer en una recesión
"Nunca se sabe cuánto va a durar", dice sobre el pánico mundial en los mercados James Duryea, que como todas las mañanas llegó este martes a la bolsa de Nueva York pero esta vez con el ceño fruncido de los días difíciles.
La palabra recesión estaba en todas las bocas salvo la de los propios corredores, habitualmente afables pero que en su gran mayoría se negaron a contestar a los reporteros a la entrada de la bolsa, que abrió sus puertas tras permanecer cerrada el lunes por el feriado de Martin Luther King.
"Esto todavía no es una recesión", dijo Duryea. Se alegró de la decisión de la Fed de reducir su tasa principal en 0,75 punto para detener el deterioro de los mercados financieros tras la caída de las bolsas en casi todo el mundo.
"Fue una cosa buena hacerlo ahora, va a quitar un poco de presión sobre la economía, y el incentivo fiscal anunciado por el presidente también va a ayudar", dijo el corredor en la gélida mañana, con cinco grados bajo cero.
La decisión de la Fed se sumó a un paquete de medidas anunciadas el viernes pasado por el presidente George W. Bush para inyectar unos 145.000 millones de dólares de descuentos de impuestos.
"Estamos en una economía que se contrae y cualquier cosa que pueda hacerse para liberar fondos será beneficiosa", explicó Duryea. Un colega que se identificó como Harry asintió y anticipó nubarrones en el horizonte: "A corto plazo tenemos tiempos difíciles por delante, tendremos que superarlos", dijo.
Glenn McMillan, que se ocupa de regulación de mercados en la bolsa, coincidió con el diagnóstico: "Técnicamente esto todavía no es una recesión". Se considera que una economía está en recesión luego de dos trimestres en baja.
Sin embargo, agregó el especialista financiero, "no estamos seguros de que la decisión de la Fed va a ayudar. Estamos en una actitud de esperar y ver qué pasa, ya veremos".
McMillan coincidió en que es imposible prever cuánto van a durar las dificultades. En cuanto a remedios "nada va a ser instantáneo", advirtió. "Cualquier acción de la Fed y el gobierno va a tomar tiempo en dar resultados".
Todos anticipan jornadas difíciles por delante. "Por las señales que recibimos anoche, éste va a ser un mal día. No sé decir si hay recesión, espero que no", advirtió Dave Weiss antes de entrar a la bolsa.
Ajit Singh, corredor especializado en el sector tecnológico, dió por descontada una caída del mercado el martes y fue de los pocos en admitir que "esto probablemente ya sea una recesión. Creo que va a durar 18 meses".
En la calle el pesimismo era aún mayor entre la gente que no trabaja directamente en la bolsa. Neeraj Mathur, ingeniero especializado en software fue terminante: "Esto ya es una recesión y es probable que la cosa empeore aún más antes de mejorar, dado el impacto internacional que está teniendo". Anticipó que las vacas flacas van a durar "probablemente unos seis meses".
Un abogado especializado en quiebras cuyo bufete está cerca de la bolsa, Robert Geltzer, dijo que "todavía no se llegó al nivel" de una recesión. Pero anticipó que "habrá más quiebras".
"Hay preocupación con el empleo, gente que se queda sin alojamiento, que pierde el empleo, empresas que cierran y el efecto de contagio que tiene todo eso", dijo Geltzer, fumando un habano en la esquina de las calles Broad y Wall convertida en peatonal por razones de seguridad desde los atentados de 2001.
Geltzer dijo que la principal dificultad es "la preocupación global por el sector bancario y de inversión" y el remedio de Bush lo deja escéptico: "No parece haber ayudado demasiado, ¿no?".
Martes 22 de Enero
Fuente: AFP
