El G7 analizará plan para mejorar transparencia de los mercados financieros
El plan, elaborado por el Foro de Estabilidad Financiera (FSF, por sus siglas en inglés), un grupo con sede en Suiza integrado por banqueros centrales y reguladores, y que adelantó en exclusiva esta semana el diario "The Wall Street Journal", propone 65 medidas para mejorar el funcionamiento de bancos y firmas de valores.
Las propuestas, de todos modos, persiguen más el evitar que se repitan problemas financieros como los actuales que el solucionar los ya existentes.
David McCormick, subsecretario del Tesoro estadounidense, dijo ayer que espera que las medidas se implementen "de forma rápida y efectiva".
El plan podría entrar en funcionamiento este mismo año, en caso de recibir mañana la luz verde de los ministros del Grupo de los Siete países más industrializados, integrado por Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Italia, Japón y Reino Unido.
El programa exigiría que las firmas de calificación de riesgo ofrezcan más información sobre cómo evalúan los valores, sobre todo los activos financieros más complejos.
Algunos analistas culpan a esas agencias de haber atraído a inversores hacia activos peligrosos vinculados al mercado de hipotecas de alto riesgo, ya que los citados activos gozaban de una buena calificación.
El programa que se discutirá mañana en la capital estadounidense solicita también que los bancos centrales tengan una mayor flexibilidad a la hora de inyectar liquidez en los mercados en momentos de crisis financieras.
Asimismo, según el "Journal", los supervisores pedirían una mejora en los requisitos de liquidez bancaria y establecerían grupos de trabajo para realizar un seguimiento continuado de los grandes bancos mundiales.
Esas grandes instituciones financieras deberían, según el plan que se espera se someta a debate, revelar su exposición a complejos instrumentos financieros.
Está previsto que los ministros del G7 mantengan mañana por la noche una cena de trabajo con representantes de grandes bancos para analizar las medidas adoptadas por el sector privado para hacer frente a la crisis en el sistema financiero.
Por lo demás, se prevé que la situación de la economía estadounidense, que según el Fondo Monetario Internacional (FMI) se adentrará en recesión este año y finalizará este ejercicio con un crecimiento de sólo el 0,5 por ciento, centre también la atención del G7.
McCormick señaló durante su rueda de prensa del miércoles que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, dirá a sus colegas del G7 que la corrección del mercado inmobiliario, las turbulencias financieras y los elevados precios del petróleo han lastrado el crecimiento económico estadounidense.
El subsecretario del Tesoro reconoció que los riesgos en Estados Unidos son a la baja, pero insistió en que el gobierno está tomando las medidas necesarias para respaldar la economía.
Por lo demás, la reunión del G7 llega en momentos críticos para la economía global, como constataron hoy los responsables del FMI y el Banco Mundial (BM) en ruedas de prensa previas a la reunión de primavera que se celebrará durante el fin de semana.
Así, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo que la economía mundial está "entre el hielo y el fuego", en referencia a la combinación de la amenaza de recesión y las presiones inflacionarias, fruto del imparable repunte en los precios de los alimentos.
Por su parte, el presidente del BM, Robert Zoellick, habló de una situación de "emergencia" a nivel mundial provocada por la imparable escalada de los precios y llamó a una inmediata acción internacional para hacer frente al problema.
Jueves 10 de Abril
Fuente: EFE
