La inflación brasileña aumentó presionada por los precios de los alimentos
El aumento de la tasa de precios en abril elevó la inflación acumulada en el año al 2,08 por ciento, muy por encima del 1,51 por ciento medido en los primeros cuatro meses del año pasado.
De la misma forma, la tasa interanual saltó al 5,04 por ciento, frente al 4,73 por ciento medido entre mayo de 2006 y abril de 2007.
Ese índice amenaza la meta que el Gobierno se impuso de cerrar el año con una tasa de inflación del 4,5 por ciento, aunque con un margen de oscilación de dos puntos porcentuales hacia arriba y hacia abajo.
Según el organismo oficial, la tasa de abril fue la mayor desde diciembre del año pasado (0,74 por ciento) y subió 0,07 puntos porcentuales en la comparación con marzo (0,48 por ciento).
El Instituto destacó que la tasa de abril subió presionada principalmente por los precios de los alimentos, cuyos reajustes saltaron de 0,89 por ciento en marzo a 1,29 por ciento en abril.
El aumento del precio de los alimentos fue responsable por la mitad de todo el índice mensual (0,28 puntos porcentuales).
Mientras, el aumento acumulado de los precios de los alimentos este año llega al 4,37 por ciento, frente al 2,65 por ciento del mismo período de 2007.
Dicho resultado en la inflación también obedece a que el precio del pan fue reajustado en un 7,33 por ciento en abril y fue responsable por 0,08 puntos porcentuales de todo el índice.
En general, todos los productos derivados del trigo subieron debido tanto al aumento de las cotizaciones internacionales del producto como a las dificultades del país para abastecer el mercado.
Pese a ser uno de los mayores graneros del mundo y haber registrado récords en su última cosecha agrícola, Brasil no produce todo el trigo que consume y depende del grano importado.
El país, sin embargo, fue sorprendido con la decisión del Gobierno argentino de restringir las ventas de trigo debido al desabastecimiento interno.
Argentina no sólo es el principal abastecedor del trigo consumido en Brasil, sino que es la fuente más barata del producto gracias al libre comercio entre los dos países.
Para hacer frente a la escasez de trigo, el Gobierno brasileño anunció ayer el aumento de la cuota del grano procedente de países de fuera del Mercosur que puede ingresar libre de impuestos.
Otros derivados del trigo con importantes reajustes en abril fueron la harina (6,8 por ciento), el pan dulce (3,02 por ciento), el macarrón (2,34 por ciento) y el pan de molde (1,12 por ciento).
Otros alimentos con elevados reajustes en abril fueron la cebolla (15,87 por ciento), la leche pasteurizada (3,56 por ciento), el aceite de soja (3,18 por ciento) y el arroz (1,96 por ciento).
La inflación de los alimentos se ha convertido en uno de los mayores desafíos mundiales y ha sido motivo de recientes manifestaciones de preocupación por parte de organismos como la FAO, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Para el Gobierno brasileño la inflación de los alimentos es consecuencia del fuerte aumento de la demanda mundial y al desplazamiento de cultivos de trigo, arroz y soja en Estados Unidos para producir más maíz para fabricar etanol carburante.
El Banco Central brasileño ha respondido al brote inflacionario con la elevación de la tasa de intereses hasta el 11,25 por ciento anual y amenaza con nuevos aumentos en el costo del dinero.
Viernes 9 de Mayo
Fuente: EFE
