Pulso entre demandantes y Texaco por inspección zona contaminada
Mientras los demandantes exigían al juez ecuatoriano que sigue la causa que dé por terminado el periodo de inspecciones, que se ha extendido más de un año, los abogados de Texaco reclamaron nuevas indagaciones en otras zonas donde operó la compañía.
Texaco, que extrajo petróleo en la Amazonía ecuatoriana entre 1972 y 1999, afronta un proceso por daño ambiental ante la Corte Superior de Justicia de la ciudad de Nueva Loja, la capital de la provincia ecuatoriana de Sucumbíos.
El juicio, que empezó en el 2003, se encuentra en una fase de inspecciones de las zonas donde los demandantes aseguran que Texaco limpió las zonas contaminadas que se había comprometido a hacerlo en el marco del contrato suscrito con el país andino.
Unos 30.000 colonos e indígenas que habitan en las zonas afectadas han formado el denominado Frente de Defensa de la Amazonía y exigen a Texaco que limpie las zonas afectadas e indemnice a los perjudicados, por un monto que, según calculan, puede ascender a unos 6.000 millones de dólares.
Delegados de ambas partes y de la Corte de Nueva Loja concluyeron hoy la inspección de los pozos Yuca 2B, Auca 1 y Cononaco, donde operó Texaco hasta 1995 y luego los dejó a la empresas estatal ecuatoriana Petroecuador.
Pablo Fajardo, abogado de los demandantes, aseguró que las nuevas inspecciones solicitadas por Texaco apuntan a prolongar el proceso, en el que, según dijo, se ha demostrado la culpabilidad de la petrolera estadounidense.
"Por la parte actora (demandante), estas son las últimas inspecciones judiciales", indicó Fajardo tras afirmar que "cada día que se demora el juicio, cada día que pasa, más gente continúa muriendo".
El abogado de los ecuatorianos dijo que las pruebas del daño ambiental dejado por Texaco en la Amazonía se encuentra en los cientos de testimonios de los mismos afectados, así como "en los cementerios", donde yacen los muertos por la contaminación.
Fajardo dijo que insistirán ante la Corte para que cesen las inspecciones y reiteró que los estudios de suelo efectuados, supuestamente, demuestran el "enorme" daño ambiental que causó Texaco en la Amazonía.
Por su parte, Adolfo Callejas, abogado de Texaco, pidió al juez Germán Yánez, el presidente de la Corte de Nueva Loja, que cumpla con el calendario de inspecciones.
Callejas acusó a los demandantes de "tomar del pelo a todos", por considerar que algunos análisis técnicos se efectuaron, supuestamente, en laboratorios que no cuentan con los equipos adecuados para hacerlo.
El juez Yánez, por su parte, reclamó a ambas partes por asumir actitudes que no contribuyen al proceso y también criticó a los peritos designados por las partes y encargados de tomar las muestras que servirán para los análisis.
Según Yánez, los peritos han tomado muestras en sitios diferentes a los determinados y, según dijo, eso perjudica al proceso y a las partes a las que representan.
Jueves 16 de Noviembre
Fuente: EFE
