Stiglitz dice que prefiere protestas del campo "al hambre" de los argentinos
Los altos impuestos a las exportaciones de granos que aplica el Gobierno de Fernández "ayudan" a una mejor distribución del ingreso y a la asistencia social, apuntó en entrevistas que publican hoy los diarios Clarín y La Nación, de Buenos Aires.
Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001 quien pasó ayer por Buenos Aires para disertar sobre "La economía argentina y su nueva inserción en el mundo", destacó que el país suramericano no es el único que sufre inflación a causa del alza de los precios de los alimentos.
De todos modos, matizó que Argentina es un "caso único" porque las presiones inflacionarias sobre su economía han sido previas a las que soportan otros países en el actual contexto internacional.
"Argentina debe subir la inversión y limitar la demanda para frenar la inflación, pero recordando que aún hay una tasa alta de desempleo y una gran brecha del PIB (Producto Interior Bruto) per cápita respecto del mundo industrial", subrayó.
Dijo que las soluciones "tradicionales" para combatir la inflación no son válidas, pues "si Argentina u otro país desacelera su economía o usa metas de inflación, no tendrá ningún efecto positivo, pero sí mayor desempleo".
Stiglitz, ex funcionario del Fondo Monetario Internacional y actual profesor de la Universidad de Columbia (EE.UU.), opinó que al aumentar los impuestos a la exportación de granos, el Gobierno argentino se provee de "herramientas para fortalecer las inversiones en el terreno social".
El Gobierno de Fernández negocia contra reloj una solución al conflicto con las principales asociaciones agropecuarias, que han declarado una "tregua" que vence el 2 de mayo próximo luego de 21 días de huelga y bloqueos de carreteras que dispararon los precios de los alimentos.
El Premio Nobel de Economía expuso los mismos argumentos que las autoridades argentinas, que aducen que la presión del Fisco y las regulaciones que pesan sobre el campo apuntan a mejorar la distribución del ingreso, entre otras metas.
Las consultoras privadas, que destacan el descrédito de los datos del Gobierno sobre la inflación ante sospechas de manipulación hacia la bajada, sostienen que el costo de vida subió en 2007 entre el 18 y el 20 por ciento frente a la cifra oficial de 8,5 por ciento.
Para abril pronostican que la inflación "real" alcanzará a por lo menos el 2,5 por ciento.
Martes 29 de Abril
Fuente: EFE
